jueves, 7 de abril de 2016

Entrevista a Araceli Martinez










Segundo Lugar del Certamen de la Picaresca 
"NO TODO ES LO QUE PARECE"




NO TODO ES LO QUE PARECE (Microrrelato)


FLORENCIA 1490
Mi nombre es Aldo. Soy sirviente de una de las familias más adineradas de Florencia. Gracias a mi astucia y a mi gran habilidad, conseguí entrar a trabajar en una de las familias de la más alta alcurnia, la de Visconti. Mi trabajo consiste en acompañar casi siempre a mi amo y estar pendiente de las conversaciones. Después le pongo al corriente de lo que se ha hablado. A veces, creo que mi verdadera vocación hubiese sido la de actor, ya que mi vida transcurre interpretando un papel en el cual tengo una habilidad innata: “Hacer ver que no estoy, cuando estoy”. Otras veces, a mi amo le tengo que distraer haciendo mil filigranas hasta conseguir que se ría. No siempre lo consigo. En más de una ocasión me ha dado un puntapié en mis posaderas y he tenido que salir corriendo como alma que lleva el diablo. También sirvo a veces a su hijo; me limito a concertar sus citas. Les entrego disimuladamente una nota y ellas contestan con una simple silaba: sí o no. Los ricos, con todo su dinero, están acostumbrados a obtener todo lo que desean.
Su pedantería es insufrible.  Hoy, tengo la misión que me ha encargado Francesco, el hijo de mi señor, de acercarme para concertar una cita, una tal Giovanna de Lorena. Ella acude a misa cada día, en la iglesia Santa María del Fiore. La vislumbro nada más entrar. Está sentada en un banco en una postura de recogimiento. Me retiro y la espero. Al poco, sale. Al contemplarla, noto como mi espíritu se hubiese desprendido de mi cuerpo, jamás ningún sentimiento me había penetrado con tanta fuerza. No puedo apartar mis ojos de ella. Sus movimientos delicados, su tez blanca; cabello rubio y largo, ojos claros, la esbeltez de su cuello, y sus labios y mejillas sonrosados. Es la perfección comparable a una diosa. Tanta belleza me turba, es algo indescriptible. ¿Cómo puede ese rufián pretender a tan inocente flor? Con desgana, me acerco a esa delicada criatura.
––Señorita, si me permite, por favor. –– Ella me mira con ojos sorprendidos, mientras yo le hago la mejor de mis reverencias. 
–– ¿Si? ––Hasta su voz suena como la más bella nota musical que jamás ningún jilguero haya podido trinar. 
––Le entrego la nota. Con su delicada mano la recoge y la lee. Su expresión cambia en pocos segundos. –– ¡Horror!, dice… Sí. 
Me entrega un florín. No me lo puedo creer. ¡Ha aceptado la cita con Francesco! ¡La muy ramera!
De regreso, maldigo el día en que nací. Muchos títulos y demasiados enredos. Ahora, para colmo, al llegar a casa tendré que hacer mil piruetas para que mi amo se distraiga y ría. ¡Ese mal nacido!

Seudónimo: Araceli M. Miñana
Barcelona. España







3 comentarios:

  1. Gracias son personas maravillosas. Les estoy muy agradecida.

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    1. Gracias a ti, Araceli por saber estar y ser. Abrazos de luz y buenas noches.

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